Historia de Lisboa

Está claro que a lo largo de su historia, el puerto lo dominaba todo. La historia de Lisboa remonta a los primeros fenicios que se asentaron en estas tierras. Estos asentamientos se dieron hacia 1200 a.C. Más tarde la península ibérica fue parte del Imperio romano durante 400 años. Por aquellos años la población llevó el nombre oficial de Felicitas Julia en honor del lugarteniente de César pero se impuso un nombre popular que aludía a la rica agua de las fuentes de la Alfama, Lix bona, buena agua, para llegar al actual Lisboa (que es como se pronuncia).

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Teatro Nacional Maria II

Los germanos visigodos asumieron la herencia ibérica de los romanos. 300 años después fueron sometidos por los moros de Marruecos. Que Lisboa se convirtiese en la capital de la navegación tiene mucho que ver con el hecho de que, aparte de la práctica del islam, los árabes también estudiaron y enseñaron la medicina, las matemáticas y la astrología.
En el siglo XI empezó la reconquista. Alfonso el primer rey de Portugal, hizo muchos méritos en ella. Su campaña victoriosa alcanzó Lisboa en 1147.Tuvo que asediar durante semanas el Castelo Sao Jorge -que todavía hoy conserva rasgos predominantemente árabes-antes de poder conquistarlo.
En el siglo XV ya había en Lisboa esclavos negros a millares. En marfil, oro y especias de África occidental procuraron una riqueza insospechada. Luegoapareció Colón que había trabajado muchos años en Lisboa como navegante, quien descubrió América ( o las Indias occidentales como él creía). En 1498 se hizo a la mar Vasco da Gama, que alcanzó para Portugal la India auténtica. El cargamento de uno de sus barcos era de especias, que en el mercado de Lisboa dieron un beneficio enorme.
Portugal vivió su “siglo de oro” en el siglo XVI cuando dominó el estilo arquitectónico gótico manuelino. Un ejemplo maravillosamente vivo de dicha arquitectura lo tenemos en el monasterio de los jerónimos en Belém. Hacia fines de ese siglo empezó a desmoronarse el imperio, el país perdió su posición destacada.
En 1755 siguieron otras desgracias cuando un terremoto y los incendios subsiguientes asolaron Lisboa. La Baixa (la ciudad baja) fue reconstruida bajo el canciller marqués de Pombal. El país perdió en el siglo XIX las colonias y toda significación internacional. También su política interior entró en decadencia, entre 190 y 1926 hubo más de cuarenta gobiernos. En esas condiciones pudo imponerse fácilmente Oliveira Salazar. El dictador fascista rigió los destinos de su país durante casi medio siglo y lo convirtió en la “pobrería de Europa” (en sus propias palabras). Incontables portugueses se fueron como emigrantes económicos a otros países europeos.
En 1966 se inauguró como emblema de Lisboa, el primer puente sobre el Tajo con la estatua de Cristo. En 1974 la legendaria y romántica revolución de los claveles puso fin, de un modo casi incruento a la larga y oscura época de la dictadura. Para la Exposición Universal de 1998 los responsables municipales hicieron construir el segundo puente, el Vasco da Gama de 17 km de longitud y hasta 150 m de altura destacada obra de ingeniería.
Con la Exposición los lisboetas demostraron su nueva imagen. Con el complejo ultramoderno se despertó a nueva vida al mismo tiempo, la zona de la orilla, abandonada hasta entonces lo que ha provocado un renacimiento sin igual de los casi 20 km de ribera. Desde la decadencia sin pausa de la navegación después de la Segunda Guerra Mundial estas zonas se habían convertido en las más degradadas de la ciudad. Pero hoy están en el centro visual de todos. El agua vuelve a atraer y el encuentro del hombre con el mar vuelve  ser significativo en Lisboa.

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